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Códices más notables de la Biblioteca Nacional
Paz y Mélia, A. Aelii
Antonii nebrissensis introductionum latinarum secunda editio. El interés principal de este lujoso manuscrito consiste en la miniatura que va al frente de la primera hoja del texto, y que, aunque falta del encanto del color y en tamaño reducido, reproduce fielmente la adjunta fototipia.
Representa á Nebrija explicando en cátedra en casa de su
protector don Juan de Zúñiga, Maestre de Alcántara, y puede suponerse
con fundamento que, hecha la miniatura en España, y en vida del Maestro,
las cabezas son retratos más ó menos parecidos (1).
Para la mejor inteligencia de la composición bastará recordar
ligeramente algunos hechos de la vida de aquél, ya muy conocida.
Nació hacia el año de 1444; estudió durante diez años en
Bolonia, y regresó á España en 1473, llamado por cartas del Arzobispo
de Sevilla, D. Alonso de Fonseca, en cuya casa explicó sus lecciones
hasta que, muerto el protector, pasó á Salamanca. En esta Universidad
desempeñó durante doce años las cátedras de gramática y de poética.
La prematura muerte del Príncipe D. Juan impidió que se cumpliera el
propósito de los Reyes Católicos de que su hijo recibiera lecciones del
reputado humanista; y entonces, cansado del trabajo que le imponían las
dos cátedras y deseando consagrarse á la publicación de sus obras,
aceptó las proposiciones que en 1488 le hizo el citado Maestre, y vivió
cerca de diecinueve años en su casa, dedicado á la enseñanza y á la
redacción de sus numerosos escritos. Testimonio de la protección que le
dispensó D. Juan de Zúñiga da Nebrija en el Prólogo del Vocabulario
que le dedicó, impreso en Salamanca en 1492.
En Junio de 1506 estaba nuevamente en Salamanca (2); dos años
después en la Corte, y en ella, á la edad de 77 años, murió el 2 de
Julio de 1522 (3).
En el centro de la sala que representa la miniatura, y sentado en
lujosa silla bajo dosel, se ve al Maestre D. Juan de Zúñiga (4).
A su lado y á la (1)
He aquí el que Nicolás Antonio hace de Nebrija:- “Statura fuit
corporis mediocri, sed bene compacta, vultuque majcstatem prae se ferente
et qui studiis deditum hominem ostenderet voce gracli, exilibus cruribus,
parvisque oculis”. (2)
En una de sus oraciones, intitulada: AElii Ant. Nebriss. gram. de
peregrinar diction accentu repetitio tertia, y que pronunció en Salamanca
en 1506, después de decir que hacia 21 años que recitó allí la
primera, añade: “...postea vero consideratius edito etiam opusculo
iisdem de rebus quod praeclarissimi atque omni aeternitate dignissimi viri
Joannis Zuñiga ex cisterciensis militirae magistro S.R.E. Cardinalis
hispani nomine publicavi. Qui cum me multis beneficiis
pollicitationibusque pellexisset ut in familiam suam ascriberet intermisi
munus hoc litterarium per annos undeviginti quos illis totos impendi nisi
quatenus subcisivis quibusdam horis atque temporibus lexicon illud mecum
partim editum partim brevi edendum publicae utilitati elaboravimus. Nunc
vero nescio que fato meo ad eandem professionem revocatus instituí
reliquas praeceptivae grammaticae partes prosequi, etc. (3)
Hé aquí su epitafio copiado en el S.XVI y encontrado recientemente por
el Sr. D. Benito Hernando en las márgenes de un ejemplar de la vida de
Cisneros, por Alvar Gómez, propiedad de los hijos del Sr. Gayángos: BETHICUS
HIC SITUS EST, JACET HOC NEBRISSA SEPULCRO, HIC LATITANT MUSAE
RETHORICEMQUE PREMUNT. (4)
Era hijo del segundo Conde de Plasencia , D. Alvaro, y de su segunda mujer
Dª. Leonor Pimentel, señora intrigante que, desde 1472 y por espacio de
siete años, trabajó sin descanso por alcanzar el Maestrazgo para el niño
D. Juan, como lo logró en 1479, á pesar de haberse reunido á un tiempo
con el mismo cargo D. Alonso de Monroy, D. Francisco de Solis y el citado
jóven.
Fué
el último Maestre, pués en 1494 renunció el cargo en el Rey Católico,
se retiró con tres caballeros y tres religiosos de su Orden á un
convento que habia fundado en Villanueva de la Serena y murió en Madrid
el 14 de Octubre de 1502.
De los demás alumnos que escuchan la lección del Maestro, el
cuarto, después de las tres jóvenes citadas, y que ostenta en el pecho
la cruz de Alcántara, debe ser el primogénito de Nebrija (1),
Marcelo, caballero de aquella Orden y autor de obras muy conocidas. También
se ve la misma insignia sobre la vestidura del Maestro; pero las
esperanzas que pudieran ofrecer estos datos de hallar algunas noticias
nuevas de la vida del célebre gramático, han resultado fallidas, por no
existir pruebas que se refieran á Nebrija entre los papeles de las
Ordenes militares.
No es fácil señalar los nombres de los otros seis jóvenes que
asisten á la cátedra, pues aunque se sabe que fueron sus discípulos
Cisneros, Fernan-Núñez (el Pinciano), Florián Docampo, el Dr.
Azpilcueta, Juan Ginés de Sepúlveda, D. Juan de Fonseca, Obispo de Búrgos,
D. Gutierre de Toledo y otros, á la dificultad de precisar los años se añade
la imposibilidad de reconocer á cada uno por su retrato.
Como nueva confirmación de que el manuscrito perteneció al
mencionado Maestre, se halla en el rº. de la segunda hoja, y en el centro
de la orla inferior el escudo de armas de su casa, banda trasversal de
sable en campo de plata sobre la cruz de Alcántara.
En la orla que rodea la miniatura, el artista, con evidente alusión,
pintó junto á la espalda de Nebrija una urraca con el pico abierto; y en
la parte superior de la orla, quizá sin intención, una granada.
No hay para qué hablar aquí del favor que disfrutó Nebrija en su
tiempo (2), ni de la importancia de su enseñanza oral y de sus
escritos; mas el siguiente curioso Diálogo inédito, tomado del Víaje á
Turquía de Villalón (3), demuestra que no le faltaron censores, y
que su saber no fué tan universalmente reconocido. (1)
Además de éste tuvo Nebrija de su mujer Dª. Isabel de Solís, otros
cinco hijos: Alfonso, Caballero de Santiago; Xanto, colegial de San
Clemente de Bolonla, Alcalde de la Audiencia Real de Granada; Fabián,
Consiliario del Colegio de San Ildefonso de Alcalá en 1512-1514; Sebastián,
Antonio y Francisca, casada con Juan Romero. (2)
Según el P. Sigüenza, hizo para los Reyes Católicos la acertada, aguda
y grave empresa de las saetas, coyunda y yugo con el alma Tanto monta, que
fué ingeniosa alusión. (3)
Folios 94 y 95 del manuscrito de la Biblioteca Nacional, M-529, que muy
pronto dará á conocer nuestro compañero D. Manuel Serrano.
He aquí el diálogo:
Pedro.-¿Todavía se lee la gramática del Antonio?
Juan.-Pues ¿quál se había de leer? ¿hay otra mejor cosa en el
mundo?
P.-Agora digo que no me maravillo que todos los españoles sean bárbaros,
porque el pecado original de la barbarie que á todos nos ha tenido, es
esa arte.
J.-No os salga otra vez de la boca, si no queréis que quantos
letrados y no letrados hay os tengan por hombre extremado y aun necio.
P .-¿Qué agrabio me hará ninguno desos en tenerme por tal como
él es? No me tenga por más ruin, que lo demás yo se lo perdono. Entre
tanto que está el pobre estudiante tres ó quatro años decorando
aquella, borrachería de versos ¿no podrá saber tanto latín como Cicerón?
¿No ha menester saber tanto latín como Antonio qualquiera que entender
quisiere su arte? ¿Qué es la causa que para la lengua latina, que bastan
dos años, se gastan cinco años y no saben nada, sino el arte del
Antonio?
J.-Antonio dexó muy buen arte de enseñar, y vosotros dezid lo que
quisiéredes, y fué español y hemosle de honrrar.
P.- Ya sabemos que fué español, y docto, y es muy bien que cada
uno procure de imitarle en saber como él; mas si yo lo puedo hacer por
otro camino mejor que el que él me dejó para ello, ¿por qué no lo haré?
J.-No le hay mejor.
P.-Esa os niego y quantas al tono dixeredes. Pregunto: italianos,
franceses y alemanes, ¿son mejores latinos que nosotros ó peores?
J.-Mejores.
P.-¿Son más hábiles que nosotros?
J.-Creo yo que no.
P.-Pues, ¿cómo saben más latín sin estudiar el arte del
Antonio?
J.-¿Cómo sin estudiarle? ¿Pues no aprenden por él la Gramática?
P.-No: ni saben quién es, que tienen otras mil artes muy buenas
por donde estudian.
J.-¿Que no conocen al Antonio en todas esas partes ni deprenden
por él? Agora yo callo y me doy por subjetado á la razón. ¿Qué artes
tienen?
P.-De Erasmo, de Phelipo Melanthon, del Donato; mirad si supieron más
que nuestro nebrisense. Cinco ó seis pliegos tiene cada una, sin versos
ni burlerías, sino todos los nombres que se acaban en tal y tal letra son
de tal género, sacando tantos que no guardan aquella regla, y en un mes
sabe muy bien todo quanto el Antonio escribió en su arte."
Después de la miniatura y en el folio 1.° rº. empieza el texto:
Prima nominis declinatio. Nominativo hec musa, etc. Inicial y orla de oro
y colores en las márgenes, excepto en la derecha. En el centro de la
inferior el escudo de armas ya descrito, con dos niños por tenantes.
En el folio 15 vº acaba el libro I y empieza el II con estas
palabras: Liber
secundus De genere atque declinatione nominis etc. De proeteritis et
supinis verborum. Proemittitque proemium de patriae antiquitate et
parentibus auctoris.
Este proemio que empieza en el folio 16 rº con el verso: Est
locus hesperice qua bethis arundine cinctus se
halla en el impreso después de la Dedicatoria y sólo ofrece estas
variantes:
Verso 6.° (Ms.) Excludit foetus incubar et refovet.
"
(Impr.) "
incubituque fover.
Verso 13.° (Ms.) Dum vehitur curru per inhospita rura marismae.
" (Impr.))) " " " " tesqua "
Además el impreso dice tigris donde el manuscrito nebris; y,
quantum a Nebrida dictus ager, por quam a nebrida, etc.; al hablar del
lugar de su nacimiento, Nebrissa, de nebris, Baccho sacra.
Folio 31 r.°, Liber III. De erotygmatis, hoc est, de
interrogationibus...
Folio 50 r.°, IIII, en la margen superior, sin más epígrafe.
Folio 70 r.°, V, ídem, íd.
Folio 87 r.º, Aelii Antonii nebrissensis introductionum latinarum
secunda editio explicita.
Folios 87 v.º y 88 en blanco.
Folio 89 r.º Barbarismus est una pars orationis vitiosa, etc.
Acaba en el folio
96 v.º con las palabras... troianas vexit ad urbes.
Hojas de vitela de 284 por 195 mm. Texto de 183 por 115. Iniciales
y capitales
de colores sobre planchas de oro bruñido. Letra del siglo XV.
Es de sentir que los escasos recursos de nuestra modesta empresa no
nos hayan permitido reproducir en fototipia la preciosa encuadernación
mudéjar de este manuscrito.
Los comentarios ó glosas marginales del manuscrito, son diferentes
de las del impreso, y en el tratado De quibusdan verborum
considerationibus aliis, el impreso tiene 18 líneas menos que el
manuscrito.
Falta también en éste la división de capítulos y hasta carece
varias veces
Esta segunda edición á que me refiero parece que empezó á
imprimirse en 1480, y al siguiente, dice Méndez que se imprimieron más
de 1.000 ejemplares que se vendían á 6 argenteos, (6 r. de plata de á
15 cuartos, poco más ó menos). Cítala Méndez respecto al año 1493 con
este título: Aelii Antonii Nebriss... introductionum latinarum ,secunda
editio ad praeclariss: adolescentem Guterrium a Toleto Salmaticensis
Academiae Praesulem B.M. feliciter. (S.I.n.a.) A.
Paz y Mélia.
FICHA: Códices
más notables en la Biblioteca Nacional : Aelii Antonii nebrissensis
introductionum latinarum secunda editio / A. Paz y Mélia. P.8-12
: il. ; 24 cm
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