¡Trisca
vaquerillo!
¿Por qué llora el vaquerillo?
¿Por
qué aquella cabrerilla
del sotillo
ya
es amor de otro chiquillo?
¡No
me causa maravilla!
¿Por qué tan osado eres,
siendo
rapaz de once años,
que ya quieres
probar
de tales quereres
que
guardan tales engaños?
¿No te ha enseñado Natura
que
toda flor que florece
prematura
si
da fruto no madura,
porque
en abril envejece?
¿Y no viven más dichosos
que
tus toros reñidores
y celosos
los
becerrillos nerviosos
libremente
triscadores?
Pues trisca tú, vaquerillo,
y
olvida a la cabrerilla
del sotillo
porque
tú eres un chiquillo
y
ella no es una chiquilla...
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