Centenario de Gabriel y Galán 
1905-2005


Archivo y Biblioteca

 
Principal | Cincuentenario | Revista Extremadura | Revista Alcántara | Obra | Enlaces
(Volver)

¿Qué tendrá?  
                                 

  ¿Qué tendrá la hija

  del sepulturero,

que con asco la miran los mozos,

que las mozas la miran con miedo?

 

  Cuando llega el domingo a la plaza

  y está el bailoteo

  como el sol de alegre,

  vivo como el fuego,

no parece sino que una nube

se atraviesa delante del cielo;

no parece sino que se anuncia

que se acerca, que pasa un entierro...

 

  Una ola de opacos rumores

sustituye al febril charloteo,

  se cambian miradas

  que expresan recelos,

  el ritmo del baile

  se torna más lento

  y hasta los repiques

  alegres y secos

  de las castañuelas

  callan un momento...

 

  Un momento no más dura todo;

  mas ¿qué será aquello

que hasta da falsas notas la gaita

  por hacer un gesto

  con sus gruesos labios

  el tamborilero?

 

  No hay memoria de amores manchados,

porque nunca, a pesar de ser bellos,

  "buenos ojos tienes"

  le ha dicho un mancebo.

 

  Y ella sigue desdenes rumiando,

y ella sigue rumiando desprecios,

pero siempre acercándose a todos,

  siempre sonriendo,

 

  presentándose en fiestas y bailes

y estrenando más ricos pañuelos...

  ¿Qué tendrá la hija

  del sepulturero?

  Me lo dijo un mozo:

  "¿Ve usted esos pañuelos?

Pues se cuenta que son de otras mozas...

¡de otras mozas que están ya pudriendo!..."

Y es verdá que paece que güelen,

  que güelen a muerto...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 


(c) Archivo-Biblioteca. Diputación Provincial de Cáceres.