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Elena Donderis Jarque. Poemas

GITANA ÉPICA
Mi amiga gitana.
Juntas
pisamos descalzas
las piedras.
Playa blanca y serena,
sembrando
semillas nuevas…
Clavada la mirada
en la mar,
bailaba al viento
su trenza flamenca.
Trofeo de agua,
corona de pena,
ofrenda de manos.
Dádivas…
Homenaje a un navío
que errante navega…
Lloro
mi mar perdido.
Rincón de vida
triste de amor.
Canta mi corazón.
Madrid, 19, 11, 96

 

I
Si la mar
tuviera alas
para llegar
a tu vera,
yo volaría
a galope de olla.
II
La barca a la deriva.
Temporal
brillo de ensueño,
ocaso de besos
amor anclado.
Rotas las amarras
que de mí te han liberado.
 
Altea
Silbido
extenuado de tren,
cabalga
perdido entre mares.
Surcando ecos
la estación amarilla y verde,
la bahía
que adora al sol
sustento de la huerta,
naranjal y almendro.
Barcas reposadas
estampan marea baja,
la luna cola de plata
y tu silueta mora.
Cielo fiel testigo
de mi sueño adolescente,
estrella estática diosa
belleza calcárea.
Pinas callejas,
empedrado árabe.
Arquerías, cal viva.
Brillan tejas azules,
cúpula abrigo
de marino y labrador,
puerto de artista.
 
Tiene que morir
regresando al seno materno.
Hijo de la luz
y el aliento,
en tu regazo
sereno hacia el inicio
uniéndose en plegaria.
Amor, rey, sueño.
El mar plata y su corazón turquesa
invitan al vaivén, ola adormecida.
Allende la arena serena,
la mujer pálida inmóvil desvanece.
Osiris la mima cegando amor amargo
y le regala de nuevo la vida.
Tejados grises de mi infancia
griterío de recreo, los gatos apiñados
a compás del sol y la sombra.
Siesta de pan tierno,
óleos oreándose a la brisa marinera.
Zapatillas de punta danzan
sobre un rayo naranja
mientras babuchas moralas les aplauden
En la caja de galletas, recortables
aguardan la tarde
rojo despliegue de fiesta.
Se abre el telón,
mi madre tararea melodías de adiós.
NOTA EDITORIAL
Los poemas que aparecen intercalados en este número de Alcántara pertenecen a Poesía Rescatada de Elena Donderis Jarque (Valencia, 1963).