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Revista Alcántara

Revista Alcántara. nº 56. Mayo-Agosto 2002


SALUDO DEL DIRECTOR

16 de diciembre

 

Rafael Alberti cumplió cien años el pasado 16 de diciembre. ¿Qué habría escrito nuestro Marinero en tierra si estuviera aquí, desolado, viendo esas playas negras de Galicia y las teñidas de luto en el mar del norte del Sur?
Al acudir a su Fundación, en El Puerto de Santa María, para presentar una de las últimas publicaciones de la Institución Cultural “El Brocense”, nos comentaba su viuda, María Asunción Mateo, que Rafael lamentaba hasta sus últimos días lo corta que era la vida, los libros que todavía le faltaban por escribir y tantas otras cosas que no había tenido tiempo de hacer.
¡Y vivió casi cien años!
Se nos fue el 27 de octubre de 1999 pero su obra está muy viva entre nosotros y su ejemplo humano se engrandece con el tiempo.
¿Cómo habría sufrido su inquebrantable espíritu marinero la desolación gallega de estos días, desde la eterna posición del poeta y del hombre que siempre quiso ser viento de algún lugar?
Rafael Alberti estuvo en Extremadura en varias ocasiones y nos seguirá visitando. En el Teatro Romano de Mérida “nació” el homenaje, muchas veces repetido, de los más grandes actores y cantantes que pusieron voz y vida a su obra: Nuria Espert, Paco Rabal, Paco Ibáñez,... Algunos ya han muerto pero les sucedieron otros que siguen cantando con Rafael sus versos inmortales, implacables, llenos de belleza o dolor y escritos con los mil colores del mar –la mar– y de la sangre.
El político, el hombre y el poeta han permanecido siempre juntos para construir una obra –una vida–. Él nació a la orilla del mar, el mar se lo llevó confundido entre las olas, y de la mar nos llega cada amanecer para seguir vivo entre nosotros.
El día 16 del último mes de este año 2002 que se acaba, Rafael Alberti cumplió sus primeros cien años entre nosotros, sin poder evitar el dolor del mar teñido de muerte por los hombres. El mismo mar que al que otros hombres y mujeres quieren devolverle la vida en las costas gallegas. Es entonces cuando vuelve a nuestra mente el poema en el que Rafael critica la actitud pasiva de la mayoría. El poema que escribió para abrirnos los ojos del despertar a la rebeldía haciéndonos protagonistas del presente, del ahora, ante sucesos o catástrofes como esa:
“Hace falta estar ciego.
tener como metidas en los ojos raspadura de vidrio,
cal viva,
arena hirviendo,
para no ver la luz que salta en nuestros actos,
que ilumina por dentro nuestra lengua,
nuestra diaria palabra.
Hace falta querer morir sin estela de gloria y alegría,
sin participación en los himnos futuros,
sin recuerdo en los hombres que juzguen el pasado
sombrío de la tierra.
Hace falta querer ya en la vida ser pasado,
obstáculo sangriento,
cosa muerta,
seco olvido”.
Saramago escribió cuando Rafael se despedía: “Este escritor sabe que a la vuelta de la vida, es en la palabra más sencilla, en la más insignificante, en la más humilde, donde se esconde la verdad que siempre ha buscado, el sentido último de la poesía”.
Ahora que Rafael cumple cien años, leerlo será resucitarlo.
“¡Dejadme pintar de azul
el mar de todos los atlas!”
¡FELICIDADES!

 

PEPE HIGUERO

 

Excma. Diputación Provincial de Cáceres.

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