ALCÁNTARA
Y SU COMARCA
JOSÉ
ANTONIO RAMOS RUBIO
Alcántara,
el núcleo de la comarca, es uno de los pueblos de mayor monumentalidad de
la provincia de Cáceres. Su significado puente está situado en la
confluencia de los río Tajo y Alagón, en la cima de un barranco sobre el
Tajo. Lo levantaron los romanos en el siglo II bajo el imperio de Trajano.
Para algunos fue la Colonia Caesarina y también se consideró que fue “Interamnium”,
ciudad entre dos ríos. Los visigodos la denominaron “Oliva” y los árabes
“Kantara-Ass-Saif”, que quiere decir el Puente de la Espada, por creer
que había una mina de oro en su interior.
La
villa fue conquistada por el rey Alfonso IX en el año 1213 a los árabes,
quien se la entregó en un principio a la Orden Militar de Calatrava.
Esta, a su vez, la traspasa a la pequeña orden portuguesa de San Julián
del Pereiro. Para tener una mayor defensa de la ciudad, esta orden se
traslada a ella en 1218 y cambia el nombre por el de Orden Militar de Alcántara.
El
famoso puente es el más importante del mundo romano, se construyó el año
105 gracias a la aportación de once municipios romanos de la zona. Tiene
194 metros de longitud, 70 de altura por su parte central y 8 de ancho,
con seis airosos arcos sostenidos por cinco pilares.
El
pueblo conserva en muy buen estado el Convento de San Benito, sede de la
Orden Militar de Alcántara. Se comenzó a levantar en el año 1505. Es
obra de varios arquitectos, destacando de entre todos Pedro de Ibarra. El
monumento es de estilo renacentista en el exterior y tiene, en su
interior, un precioso claustro de dos pisos con arcos y con diversas
dependencias a su alrededor incluida la antigua hospedería, hoy propiedad
privada, con un interesante claustro de sencilla crucería. Otros
interesantes monumentos son la iglesia parroquial de Nuestra Señora de
Almoçovar, los conventos de las Monjas Comendadoras y el Convento de San
Francisco.
Hay
casas palacio como la de los Barco, la Casa de los Barrantes-Maldonado, la
de los Calderones o la de los Marqueses de Torreorgaz. En la Plaza de la
Corredera, donde se corrían los toros está el arruinado palacio de los
Roco-Campofrío, conservándose su fachada del XVI.
A
cinco kilómetros al este de Alcántara está la ermita de Nuestra Señora
de los Hitos, Patrona de la Villa, ermita que sirvió de polvorín hasta
que la destruyó una explosión. El edificio actual data de 1768.
LA
PRESA DE ALCÁNTARA
En
Alcántara hay que destacar la enorme presa “José María de Oriol”,
actualmente pertenece a Iberdrola. En su momento, fue inaugurada por
Franco y para hacerse una idea, durante muchos años estuvo catalogada
como la mayor de toda Europa Occidental. Su capacidad máxima es de unos
3.000 millones de metros cúbicos de agua embalsada, lo que viene a
suponer unos 500 litros por cada habitante del mundo. Al agua sirve para
producir electricidad.
Como
curiosidad hay que citar en Alcántara el Rincón de los Engendros,
creados por Fernando Tostado y el festival de teatro clásico, que se
celebra desde hace once años la primera semana de agosto y en el que
intervienen destacadas compañías nacionales.
Piedras
Albas, el pueblo
siguiente, significa piedras blancas, probablemente por los crestones de
cuarcitas que hay en su término. Según algunos historiadores es la
antigua fortaleza árabe de Ilbocoris. A pesar de ser un núcleo de
reducidísimas proporciones y un exíguo término municipal, se encuentra
en ella la frontera oficial entre España y Portugal. Esta misma frontera
es la que le da la vida: se trata de una puerta abierta durante todo el año
hacia y desde la nación hermana y corresponde con la del vecino pueblo
luso de Segura.
ZARZA
LA MAYOR: FRONTERA ENTRE ESPAÑA Y PORTUGAL
Situada
entre los río Alagón y Eljas, hace frontera con la vecina Portugal.
Tiene interesantes monumentos como la iglesia de San Andrés, del XVI y la
ermita de San Juan. El castillo de Peñafiel fue edificado por los árabes
en el siglo IX, al que dieron el nombre de Racha-Rachel. Tras numerosas
batallas entre moros y cristianos, fue definitivamente reconquistado en el
año 1212 por Alfonso IX. Este castillo está considerado como una de las
mejores muestras de la arquitectura militar de esta orden. Dentro de la
lista de monumentos civiles, cuenta Zarza con la Real Fábrica de Seda,
industria que tuvo gran importancia. Hoy el edificio, sito en la plaza de
Claudio Temprano, ya no sirve para tal uso, pero se conserva una inscripción:
“Real Compañía de Comercio. Reynando don Fernando VI. Mayo Año
1749”.
Por
último, en las afueras de la población, cerca de la Plaza de Toros, se
encuentra la Fuente Conceja, que data de la época medieval. Está formada
por un amplio brocal rectangular y varios arcos que sostendrían una
cubierta, hoy desaparecida. La fuente está declarada Bien de Interés
Histórico-Artístico Cultural.
GARROVILLAS
DE ALCONETAR
Garrovillas
está en una hondonada del terreno, en una zona de colinas cercana a los
riberos del Tajo. Su mejor monumento es la plaza porticada del siglo XVI,
lo que la hace singular. Es uno de los pueblos más bonitos de España.
Las casas, son, como la mayoría de las extremeñas, de planta baja y un
piso y sus fachadas suelen estar blanqueadas y con tejados de teja árabe,
con enormes y curiosas chimeneas.
En
el siglo II se aprovechó el terreno entre los ríos Almonte y Tajo para
trazar un puente de paramento almohadillado. Unos 2.000 años más tarde
los ingenieros se vieron en la necesidad de desmontarlo para evitar que el
embalse de Alcántara, de 90 kilómetros de longitud, lo terminase por
engullir en sus aguas. Desde junio de 1931 es Monumento Nacional. Muy
cerca se pueden realizar actividades deportivas como la pesca o la
navegación a vela en el club náutico Tajomar.
Hoy,
una torre se yergue enhiesta, como queriendo durar por los siglos de los
siglos entre las aguas del pantano de Alcántara. Es la Torre de Floripes,
con una leyenda que nace en tiempos de los moros. Unas veces casi ahogada,
otras casi se ven los cimientos, pero siempre rodeada de agua.
Los
viejos del lugar cuentan de ella una hermosa leyenda de cuando los árabes
poseían la fortaleza. Por la zona mandaba el famoso Fierabrás, que
estaba enamorado secretamente de su hermana Floripes. Pero la mujer se
prendó de un caballero cristiano que acompañaba a las tropas de
Carlomagno en sus luchas por tierras extremeñas. El cristiano tenía por
nombre Guido de Borgoña, quien cayó prisionero y fue encerrado con su
gente en el castillo.
Una
oscura noche algunos jinetes se acercan hasta la torre. El alcaide
Brutamante pregunta quién se acerca y al abrir la puerta recibe una
cuchillada en el corazón. Era la valiente Floripes que iba a rescatar a
su amado acompañada de tres mujeres. Fierabrás, al notar la ausencia de
su hermana corre al castillo con su tropa y lo cerca, permaneciendo en su
interior los cristianos y las mujeres. Echan a suerte el que ha de ser el
que rompa el cerco y solicitar ayuda de las tropas de Carlomagno. Le toca
a Guido, qien en un arrojo de valentía escapa a lomos de un brioso
corcel. El emperador francés viene y ataca a los agarenos, venciéndoles
en dura batalla. Fierabrás muere y su espíritu ronda por estos parajes
gritando desconsolamente por la pérdida de su castillo y de su bellísma
hermana, casada con un cristiano.
Esta
leyenda fue recogida, en su día, entre otros escritores por Calderón de
la Barca “La Puente de Mantible” y Miguel de Cervantes en “El bálsamo
de Fierabrás”.
Para
conocer bien Garrovillas hay que penetrar en su plaza mayor.
Indudablemente, es el mejor modelo de arquitectura popular de esta
comarca. Algunos la consideran un verdadero claustro encalado, con sabor añejo
y es una de las más bellas de España. Está considerada monumento histórico-artístico
de interés nacional.
En
uno de sus extremos se halla el antiguo Palacio de los Conde de Alba y
Aliste, próxima hospedería de turismo de la Junta de Extremadura. Se
trata de un edificio renacentista, del siglo XVI. Está cercado en su
parte anterior por un muro almenado y su fachada posee un pórtico de
triple arquería. Destacan sobre el tejado dos grandes chimeneas.
En
esta misma plaza es donde se corren los toros al estilo tradicional. Es
muy interesante participar en algunas de estas fiestas, como las de San
Antón o San Roque, donde el pueblo participa en este lugar público de
sana diversión. Años atrás se alquilaban palcos preferidos y
preferentes de garrovillanos.
Otros
monumentos de Garrovillas son las iglesias de San Pedro y de Santa María,
así como el desamortizado convento de San Antonio. Más lejos del pueblo
se encuentra la ermita de Nuestra Señora de Altagracia. La Virgen es
Patrona de la localidad y también de la República Dominicana, ya que
fueron placentinos quienes llevaron un cuadro más allá del Atlántico.
EL
PUEBLO DE LAS CHIMENEAS
Desde
Garrovillas a Navas del Madroño, el pueblo de las chimeneas, hay un
paisaje de interés ecológico, con una bella pinada, que conforma un zona
protegida y formaciones graníticas que encajonan los pequeños arroyos.
Navas
del Madroño es más conocido como el pueblo de las Chimeneas, ya que
sobre sus tejados se levantan una, dos y hasta tres. En los últimos años
han desaparecido muchas de ellas, pero ahora la gente no sólo vuelve a
cuidar las existentes, sino que también las reincorpora en las reformas.
Los monumentos más interesantes son la iglesia de Nuestra Señora de la O
y el Ayuntamiento, ambos del siglo XVIII. Por el pueblo se pueden ver
interesantes casa señoriales.
BROZAS,
UN PUEBLO SEÑORIAL
Brozas
asemeja un barco según se ve desde el poniente. Es la imagen real de los
32 barcos con 2.500 hombres, que llevó el brocense frey Nicolás de
Ovando, comendador mayor de la Orden de Alcántara, para ser gobernador de
las Indias y sustituir a Colón y Bobadilla en el gobierno de la isla de
La Española.
El
pueblo contribuyó al descubrimiento y conquista de América con 54
personas. Allí también estuvieron el secretario y familiar de Ovando,
Francisco de Lizaur y Francisco de Montejo, conquistador de la península
mexicana de Yucatán, fundador de su capital, Mérida.
Brozas
fue encomienda mayor de la Orden Militar de Alcántara desde 1242 y es
villa desde 1487 por decreto de los Reyes Católicos, reconfirmada por el
emperador Carlos V en 1515.
Ha
dado numerosos hijos ilustres: Nicolás de Ovando, el primer gobernador
español en América; El Brocense, pensador y gramático, el actor cómico
Casimiro Ortas y en su tiempo residió en el palacio, sede de la
Encomienda mayor; Antonio de Nebrija, escritor de la primera gramática
castellana.
Por
último, y como reseñas curiosas aquí fue donde se dio la famosa leyenda
del Toro de San Marcos, el toro más bravo de la comarca se volvía manso
el día de la fiesta del santo patrón y hoy es el pueblo con mayor número
de cigüeñas de España.
Posee
dos interesantes templos parroquiales: Santa María y los Mártires; tres
conventos, totalmente arruinados y donde en uno de ellos –el de Nuestra
Señora de la Luz– sirvió como plató para una película de Mario Camus
titula “La forja de un rebelde” y transmitida en su día por TVE.
También cuenta con un castillo, así como palacios particulares bastante
bien cuidados, no así el que fuera castillo, más conocido entre la gente
del lugar como el palacio.
La
casa donde nació el lingüista Francisco Sánchez de las Brozas está muy
cerca del palacio, en la calle Aldehuela, donde se dice que comenzó la
villa. Es una casa popular, del siglo XVI, con sencilla fachada de
sillares de granito, donde se pueden ver varias plazas conmemorativas, una
de ellas de la Real Academia Española de la Lengua. Brozas tiene la
suerte de contar entre sus atractivos turísticos el Balneario de San
Gregorio, de aguas sulfurosas. Sus efectos son beneficiosos para las
enfermedades nerviosas, la vesícula, las vías biliares y el aparato
locomotor.
Siguiendo
la ruta llegamos a Villa del Rey, con una iglesia rural de cierto interés,
para continuar camino hasta Mata de Alcántara, de pequeño término
municipal, pero de muchísimo interés ecológico, especialmente la Charca
de Cueto. En ella fácilmente se ven grullas, cigüeñas, milanos y avefrías.
CECLAVIN,
LUGAR DE BUEN VINO
Ceclavín
se encuentra al noroeste de la comarca, formando una península con los ríos
Tajo, Alagón y Fresneda. El nombre de Ceclavín procede del romano Cella
Vinaria, que significa bodega de vino, lo que da ya idea de los buenos
caldos que se producen. Para otros es la antigua Cilarium y unos terceros
consideran que fue “Ceda vini”, pero estudios posteriores confirman
que esta última denominación más bien parece corresponder a la actual
villa de Cilleros.
La
iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Olmo y el santuario de Nuestra
Señora del Encinar son los monumentos más interesantes junto a las
ermitas de San Antón, del Humilladero o en al calle de San Pedro Alto,
del siglo XVII y la barroca Casa de los Sande.
La
Plaza Mayor de este pueblo es de proporciones cuadradas, empedrada en la
parte central de losas de granito. En el lado sur tiene soportales con
arcos de medio punto sobre pilares con escudo de Carlos V, y muy cerca, en
una plazoleta a la entrada del pueblo, hay un artístico rollo, que se
encuentra situado en la Avenida Virgen del Encinar.
En
Ceclavín hay excelentes artesanos en alfarería y orfebrería.
LAS
CARANTOÑAS DE ACEHUCHE
Acehuche
es el último núcleo de población de la ruta turística, donde destacan
una singular fiesta que se celebra cada año el 20 de enero: son las
carantoñas, fiesta realizada por hombres, no se conocen en la historia de
Acehuche casos de mujeres, generalmente salen vestidos así por una
promesa hecha, lo mismo que ser anualmente mayordomo. Las carantamulas van
adornadas con pimientos, orejas de animales y colmillos, lo que les da una
apariencia de fieras. Se ciñen sus cinturas con una cincha bien apretada.
Antiguamente portaban en sus manos una vara larga, de un
metro,
con muchas puntas y, en la actualidad, suelen llevar un ramo seco de
acebuche u olivo silvestre, muy abundante en la zona. Estas
representaciones sugieren un verdadero sincretismo entre las fiestas
cristianas y paganas. Podemos recordar, unas escenas similares en Micenas
y que aún pueden verse en algunas islas mediterráneas orientales. Es uno
de los ritos más antiguos de Extremadura.
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