Revista Alcántara. nº 56
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3.12. La vendimia

   La vendimia se realizaba en septiembre; sólo la «clase pudiente» podía llevarla a cabo (cuando hablamos de clase pudiente no nos referimos a la clase media-alta en general, sino a aquél que, aunque no perteneciera a ésta, tenía un nivel socioeconómico aceptable para vivir. Por ello, hablamos de clase pudiente como aquella clase que vive más o menos bien).

   Dicha vendimia se llevaba a cabo durante dos o tres días. El primer día tenía lugar la vendimia, es decir, la recogida de la uva por hombres, mujeres y niños. «Todos iban a vendimiar, padres, familiares, amigos y conocidos» (actualmente, sigue ocurriendo lo mismo, aunque en menor medida).

Sobre las seis o las siete de la mañana tenía lugar la vendimia. El desayuno consistía en una «pringás», o bien pan «migao» con café. Sobre las once se comía pan con queso, tocino frito o cocido del día anterior, morcilla o chorizo, todo esto se llevaba en una fiambrera de aluminio o de corcho. Siempre se solía acabar de vendimiar antes de la comida, sobre las doce o trece horas y se regresaba para comer el cocido.

   Al día siguiente, tenía lugar «pisar» la uva en una pila denominada «lagareta» con los pies descalzos. Dependiendo del tamaño de la pila, dependía también el número de hombres que pisaban la uva; la mujer era la encargada de quitar los «escobajos» de la uva. El zumo de la uva iba cayendo en un recipiente.

   A continuación, se colaba este zumo y se iba echando en una tinaja de barro «abedriada». Durante los veinticuatro días siguientes las tinajas permanecían tapadas con un trapo para que no entraran los mosquitos, hasta que fermentaba. Una vez fermentada, se trasladaba a las garrafas de cristal.

   Con el zumo de la uva también se hacía «aurora». Así, a un litro de zumo de uva se le echaba 1/4 de aguardiente de cazalla, canela en rama y un poquito de azúcar. Todo esto se colocaba en unas botellas y a esperar a que fermentara para poderla degustar. Esta bebida dulce tiene bastantes grados de alcohol. Solían tomarla los hombres durante la siega, en la pela de las ovejas o en días festivos.

   La aurora, al igual que el aguardiente, estaba presente en muchos acontecimientos, actividades y fiestas, es decir, diariamente era raro el hombre que no se bebía algunas copitas.

   Sin embargo, el vino casero se degustaba en días claves como días festivos, bodas, Nochebuena, día de la Luz...No obstante, quien lo tuviera en su casa también lo bebía de vez en cuando y no esperaban a ningún día señalado para hacerlo.

   Era habitual y signo de agradecimiento regalar vino a los que te habían ayudado en tal labor.

   Existe una creencia en torno a la fermentación del vino. Se dice que la mujer, durante los días de menstruación, no podía entrar en la bodega, ya que el vino se cortaría y se perdería. En caso de que éste se cortara por cualquier motivo, bien porque la uva estuviera verde o el envase no estuviera en buenas condiciones, se convertía en vinagre «macho» y era el que se utilizaba en todas las comidas que llevaran vinagre: ensaladas, escabecheras...

   Antiguamente, este producto era utilizado para las infecciones de tripa. La persona afectada se lavaba «sus partes» con agua templada y un poquito de vinagre y, en pocos días, la infección desaparecía.

   Sin embargo, hoy en día, al igual que antiguamente, algunos ginecólogos mandan el vinagre «macho» para infecciones vaginales, ya que éste, al no tener ningún componente químico, no puede hacer daño y sus efectos curativos son impresionantes.

 

4. ALUMBRAMIENTO Y LA CRIANZA DEL BEBÉ

   Cuando las mujeres daban a luz, durante los primeros días tomaban caldos de gallina con una yema de huevo para alimento. Ya que el caldo, aunque es un alimento ligero, era muy consistente y calentaba el estómago de la mujer. Con la gallina se le hacían patatas, arroz o fideos.

   También tomaban un vasito de vino «aquinao» en la comida por la fuerza que éste daba, pues era necesario que la mujer recobrase todo su vigor. Este vino servía tanto de alimento como de medicamento cuando la persona estaba «floja» por cualquier circunstancia, bien porque no comía, porque había dado a luz, porque había estado enferma... A los niños de ocho o nueve años solían darle también un vasito de este vino con una yema de huevo en su interior cuando estos estaban «flojos».

   El alimento de los niños recién nacidos y hasta que cumplían uno o dos años era la leche materna, aunque también se les daba papillas de Maizena o harina de trigo tostada. Era habitual ver a niños bien «creciditos» agarrados al pecho de la madre. En el caso que la madre del recién nacido no tuviera leche, buscaban a otra mujer con la suficiente para poder amamantar al hijo propio y al ajeno, los cuales serían posteriormente reconocidos como «hermanos de leche». En algunos casos, cuando la madre tenía mucha leche, se recurría también a perritos pequeños, los cuales se encargaban de extraerle del pecho toda la leche sobrante.

 

5. ALIMENTOS CURATIVOS. MEDICINA POPULAR

   Aceite de Ricino que era un purgante contra el estómago «sucio». Sus síntomas eran la lengua blanca y pesadez de estómago. Durante dos o tres días y en ayunas era necesario tomar dos cucharadas grandes de aceite de ricino para limpiar el organismo.

   Morcillas de cabeza para combatir las diarreas.

   Manteca para curar diviesos. Un trocito de dicha manteca se lavaba y se tapaba con un trapito limpio; a continuación, se aplicaba sobre el lugar afectado.

   Ajo para las picaduras de alacranes. Se molía el ajo y se mezclaba con aceite de oliva, un poquito de sal y agua. Este ungüento se aplicaba sobre la picadura.

   Yema de huevo y sal contra los «corbuncos» (picaduras de la mosca verde) que producían ampollas malas. La yema de huevo y la sal se baten bien hasta hacerse una pasta (que recibía el nombre de ungüento), ésta se aplicaba sobre la ampolla y se vendaba. Esta operación se realizaba dos veces al día hasta que la ampolla desaparecía.

   Aceite de oliva que se utilizaba para cualquier cortadura y para las hemorragias.

   Telarañas con vinagre para coagular la sangre de las cortaduras.

   Azúcar tostada con leche o leche con miel para el catarro y la gripe. También era necesario un baño de pies con agua caliente y, a continuación, se arropaban con mantas.

   Alcohol de romero para la caída del pelo y para los dolores de huesos.

   Aceite y vinagre para combatir la caspa del pelo y como método de limpieza.

   Vino «aquinao» contra la debilidad y el decaimiento.

   Leche de burra para el catarro.

   Vinagre «macho» para las infecciones de tripa e infecciones vaginales, mordedura de algunos animales y picaduras de insectos.

   Cornezuelo: Parásito del centeno del cual se extrae la ergotina que es un principio activo empleado en medicina contra toda clase de hemorragias.

   Cáscara de cebolla con miel que era utilizada para «abrir boca» a los abscesos.

   Manteca para reducir los «chichones» en la cabeza: se ponía un poco de manteca en el lugar del «chichón» con una moneda y, a la vez, presionada con una tira de tela.

   Aceite de oliva: una cucharada en ayunas para evitar los cólicos biliares y para combatir el estreñimiento.

 

6. RECETAS DE COCINA DE LA ABUELA:

 

Sopa blanca de ajos

Ingredientes:

– Pan

– Ajos

– Huevo

– Sal

– Agua

– Aceite de oliva

   Se refríen unos ajos en un poquito de aceite. Después, en la misma sartén se le añade un poco de agua y se le echa sal. Cuando el agua junto al aceite y los ajos está cociendo se le echa un huevo por persona. En una cazuela se miga pan y se le echa el caldo con los huevos. Después se sirve.

 

Sopa de tomate

Ingredientes:

– Pan

– Tomates

– Cebolla

– Ajos

– Pimienta

– Pimientos rojos

– Sal

– Laurel

– Comino

– Agua

– Aceite de oliva

– Perejil

   Se miga el pan en una cazuela. Después se refríe el pimiento, la cebolla, el tomate y la pimienta. A este refrito se le pone agua y se le echa al pan migado. Después se le hace un machado con ajo, perejil, sal y comino y se le añade a la cazuela junto al laurel. Posteriormente, se sirve caliente.

 

Sopa de patatas

Ingredientes:

– Patatas

– Sal

– Agua

– Aceite de oliva

– Ajos

– Perejil

– Pimienta

– Pan

   Se refríen un poco las patatas, se le echa la pimienta, se le hace un machado de ajo, perejil, sal y pimienta y se cuece todo con agua. Después se vacían en una cazuela que contiene el pan migado. Se les da un hervor y se sirven calientes.

 

Patatas viudas

Ingredientes:

– Patatas

– Tomates

– Pimiento verde

– Tocino entrevolado

– Pan

– Aceite de oliva

– Cebolla

– Laurel

– Pimienta

– Sal

   Se cortan las patatas en rodajas. Se refríe la cebolla con el perejil, el laurel y el tomate. Se añade un poquito de pimienta y sal. Después se añaden las patatas y el pimiento troceado y se deja cocer a fuego lento. Posteriormente, se fríen unas lonchas de tocino y unos taquitos de pan y se les pone por encima.

 

Potaje de garbanzos y judías blancas

Ingredientes:

– Garbanzos

– Judías blancas

– Espinacas

– Bacalao seco

– Cilantro

– Pimientos rojos

– Sal

– Ajos

– Laurel

– Aceite de oliva

– Pimienta

   Se cuecen primero las espinacas por una parte y los garbanzos, las judías blancas y el bacalao por otra. Después se junta todo y se guisan y se les fríe un pimiento y un poquito de pimienta. Por último, se le hace un machado con ajos, perejil, sal y un poquito de cilantro que se le añade a la cazuela.

 

Potaje de castañas secas

Ingredientes:

– Castañas

– Granos de anís

– Pan frito

– Aceite de oliva

– Arroz

– Leche

– Azúcar

– Canela

   Se ponen en remojo las castañas secas la noche anterior. Al día siguiente, se ponen a cocer con leche rebajada, arroz y azúcar. Después se fríen unas rebanadas de pan y se les pone por encima. Se espolvorea con la canela en polvo.

 

Gazpacho de tomate de la abuela

Ingredientes:

– Tomate

– Cebolla

– Aceite de oliva

– Vinagre

– Sal

– Pimiento verde

– Pepino

– Pan

– Agua

   Se cortan muy picaditos todos los ingredientes y se colocan en el interior de una olla de barro. Después se le añade el agua, el aceite de oliva, el vinagre y la sal. Por último, se le pone por encima los trocitos de pan y está listo para servir.

 

Gazpacho de poleo

Ingredientes:

– Poleo

– Huevos

– Pan

– Sal

– Aceite de oliva

– Vinagre

– Ajos

   Primero se cuecen los huevos. Después se hace un machado con el poleo, los ajos y la sal y se le añaden los huevos cocidos para macharlos también junto al otro machado. Posteriormente, se unen todos los ingredientes, se les echa agua, aceite de oliva y vinagre y se mueve todo bien. Ya está listo para servir.

 

Judías blancas con orejas

Ingredientes:

– Judías blancas

– Orejas de cerdo

– Sal

– Aceite de oliva

– Laurel

– Pimiento rojo

– Ajos

– Agua

   Se cuecen las judías blancas junto a las orejas de cerdo, el laurel y la sal. Después, se le fríen los pimientos y los ajos y se les añade. Posteriormente, se cuece todo un poquito más para que se tomen. Se toman bien calientes.

 

Calabaza cocida

Ingredientes:

– Calabaza

– Aceite de oliva

– Vinagre

– Sal

– Pimiento rojo

– Cebolla

– Tomate

– Laurel

– Perejil

– Pimienta

– Ajos

   Se ponen todos los ingredientes a cocer en una cazuela a fuego muy lento, dándole vueltas de vez en vez, cuando ya está bien cocido todo se sirve.

 

Acelgas con patatas

Ingredientes:

– Acelgas

– Patatas

– Sal

– Aceite de oliva

– Ajos

– Cebolla

– Perejil

   Se cuecen las patatas sin pelar por un lado y las acelgas por otro. Después se pelan las patatas y se «estripan» con un tenedor. Luego se pone un poquito de aceite de oliva en una sartén y se refríe la cebolla cortada en trocitos y cuando está la cebolla dorada se le echan las acelgas bien escurridas y se rehogan. Después se mezcla con la patata «estripada» y se le hace un machado de ajo, sal y perejil.

 

Cocido extremeño

Ingredientes:

– Garbanzos

– Carne de pecho de cordero

– Un hueso de caña de ternera

– Tocino fresco

– Tocino añejo

– Muslo de gallina

– Morcilla bofera

– Morcilla de sangre fresca

– Chorizo

– Sal

– Patatas

– Agua

   Se ponen los garbanzos en remojo en agua templada y con un poquito de sal la noche antes. Al día siguiente, se escurren los garbanzos y se ponen a cocer con todos los ingredientes a fuego lento en una olla de barro. Con el caldo se suele hacer una sopa de fideos para comerla de primer plato.

 

Arroz, patatas y bacalao

(Los tres hermanos)

Ingredientes:

– Arroz

– Patatas

– Pimiento rojo

– Aceite de oliva

– Bacalao seco

– Perejil

– Ajos

– Sal

– Pimienta

   Se pican las patatas y el bacalao y se refríe un poco con el pimiento y un poquito de pimienta. Después se coloca en una cazuela, se le añade un poco de agua y se pone a cocer. Cuando las patatas se han cocido un poco, se le añade el arroz y el machado de ajo y perejil.

 

Tortilla de espárragos trigueros

Ingredientes:

– Espárragos trigueros

– Cebolla

– Aceite de oliva

– Huevos

– Sal

   Se cortan los espárragos en trocitos y se refríen con cebolla y sal. Se baten los huevos y se envuelve el refrito con el huevo batido. Después se cuaja en una sartén.

 

Berenjenas fritas

Ingredientes:

– Berenjenas

– Aceite de oliva

– Harina

– Sal

– Huevo

   Se pelan las berenjenas y se hacen rodajas. Después se les echa sal y se rebozan en harina y huevo. Posteriormente, se fríen y se sirven calientes.

 

Arroz con liebre

Ingredientes:

– Arroz

– Liebre

– Tocino

– Cebolla

– Pimiento rojo

– Tomate

– Aceite de oliva

– Sal

– Laurel

   Se trocea la liebre y se corta el tocino en trocitos pequeños. Se refríe la cebolla troceada en un poquito de aceite de oliva. Cuando éstas están doradas se añade el tomate y el pimiento troceados. Después se añaden los trozos de liebre y los trocitos de tocino. Posteriormente, se le echa agua y el laurel. Cuando la liebre está bien cocida, se le añade el arroz.

 

Frite de cordero

Ingredientes:

– Carne de cordero

– Hígado de cordero

– Aceite de oliva

– Sal

– Pimiento rojo

– Ajos

– Vino blanco

– Patatas

   Se trocea el cordero y se sazona con sal. Después se refríe la carne y se va poniendo en un recipiente. Se rehogan los ajos, los pimientos y el hígado y se añade al recipiente. Seguidamente, se le pone un vasito de vino blanco. Poco a poco se va añadiendo agua para cubrirlo todo y se pone a cocer hasta que la carne esté tierna. El hígado, sacado previamente de la sartén, se machaca en el mortero y se le añade a la cazuela. Por último, se le fríen las patatas cortadas a cuadritos y se le añaden.

 

Callos con morcillas

Ingredientes:

– Callos de cordero

– Patas de cordero

– Morcillas «Felisas»

– Tomate

– Cebolla

– Aceite de oliva

– Sal

– Pimienta

   Se lavan y se limpian muy bien los callos. Después se cuecen con un trocito de cebolla para que no huelan. Una vez cocidos, se trocean y se colocan en un recipiente. Se hace una «entomatada» con el tomate, la cebolla, la sal y la pimienta, friéndolo todo. Todo esto se le añade al recipiente con los callos y se les da un hervor para que se tomen y ya están listos para servir.

 

Chanfaina

Ingredientes:

– Hígados de cordero

– Sesos de cordero

– Corazón de cordero

– Riñones de cordero

– Harina

– Aceite de oliva

– Ajos

– Laurel

– Huevos cocidos

– Sal

– Pimienta

– Vinagre

– Pan

   Se lavan bien los hígados, sesos, corazón y riñones (los riñones se suelen lavar con un poquito de vinagre para que queden bien limpios). Se cuecen los sesos con agua, sal y un poquito de vinagre, después se trocean y se rebozan en harina para refreirlos. Se fríen el laurel, los ajos y el pan troceado y se machaca en el mortero con las yemas cocidos. Después se rehogan el hígado, riñones y corazón, previamente troceados. Posteriormente, se pone todo a cocer con la sal y el resto de los ingredientes. Una vez cocido todo está listo para servir.

 

Migas

Ingredientes:

– Pan duro

– Ajos

– Aceite de oliva

– Sal

– Agua

– Torrezno de cerdo

   Se miga el pan muy menudo y se coloca en un recipiente. Se le va añadiendo agua poco a poco y removiendo el pan hasta que éste se empape un poquito, sin que se deshaga. Se le añade un poco de sal. Esto se deja reposar durante un buen rato. Después se fríen los ajos y el torrezno troceado y se le añade el pan remojado, sin dejar de removerlo continuamente para que las migas queden sueltas. Una vez que están doraditas se retiran del fuego y se sirven. Si las migas son «veratas» (de la Comarca de la Vera), se le añaden también patatas y pimentón.

 

Gachas

Ingredientes:

– Pan

– Leche

– Harina

– Aceite de oliva

– Sal

– Pimentón

– Papada de cerdo

   Se trocea el pan y la papada del cerdo. Después se fríen los trozos de pan y de papada y se sacan en un recipiente. En el mismo aceite, se dora la harina, añadiéndole un poco de sal y de pimentón. Posteriormente, se va agregando la leche poco a poco para que se diluya la harina, removiendo continuamente. Se sirve en cuencos individuales y se les pone por encima el pan y la papada del cerdo previamente fritos. Los pobres las hacían con agua, harina y pan, añadiéndoles un poquito de sal para que no estuvieran tan sosas.

 

Lagarto con tomate

Ingredientes:

– Lagarto

– Aceite de oliva

– Cebolla

– Tomates

– Pimienta

– Harina

– Sal

   Se pela el lagarto, se corta en rodajas finas y se fríen con aceite muy caliente. Una vez fritos se pasan a una cazuela de barro. Después se refríe la cebolla previamente troceada y cuando está dorada, se añaden los tomates, pelados y troceados, se sazona y se le añade la pimienta. Todo este sofrito se vierte en la cazuela y se pone a cocer a fuego lento.

 

Ancas de ranas fritas

Ingredientes:

– Ancas de ranas

– Sal

– Harina

– Huevo

– Aceite de oliva

   Se rebozan las ancas de rana en harina y huevo y se fríen en una sartén con aceite muy caliente, con mucho cuidado para que no se peguen. Una vez fritas ya están listas para comer.

 

Tencas fritas

Ingredientes:

– Tencas

– Sal

– Aceite de oliva

– Vinagre

   Se lavan las tencas, quitándoles previamente las tripas, con agua y vinagre para que no resbalen. Después se le pone un poco de sal y se fríen. Unas vez fritas se sirven bien calientes.

 

Truchas con jamón

Ingredientes:

– Truchas

– Harina

– Aceite de oliva

– Sal

– Jamón

   Se lavan bien las truchas (con un poquito de vinagre para que no resbalen), se salan y se rellenan con una loncha de jamón pinchada con un palillo para que no se escape. Después se rebozan en harina y se echan en la sartén. Cuando están fritas se colocan en un recipiente.

 

7. CONCLUSIONES

   Podemos definir la cocina extremeña como el gusto por el sabor de los productos que provienen de la naturaleza.

   Sus platos típicos se identifican con aquellos que derivan de la matanza del cerdo tales como los rabos, los callos con manos de cerdo o morcilla «Felisa» (o de sangre con cebolla), las migas con torreznos, o bien, las «chacinas» como el lomo y el jamón curados, salchichón, chorizos, morcillas patateras, morcillas de calabaza, etc.

   La dieta del extremeño ha estado compuesta de alimentos provenientes de la ganadería (carnes frescas, chacinas y embutidos, queso, leche, grasa...), de los animales de corral como gallinas, pollos y pavos para celebrar grandes fiestas y de la agricultura como cereales, legumbres, vid y olivo. Ahora bien, tenemos que dejar claro que nuestras pautas alimenticias vienen dadas tanto en función de las materias cuya producción el medio favorece, como una estrecha relación con nuestras prescripciones religiosas, sobre todo, en ciertas épocas del año (Semana Santa...).

   Unos de los elementos básicos de la alimentación ha sido el cerdo ya que éste ha estado presente en toda la cultura extremeña. Sin embargo, hoy en día el consumo del cerdo o, mejor dicho, de grasas procedentes de este animal, se ha reducido debido a numerosos factores como son las recomendaciones médicas y sanitarias. Aún así siguen estando en auge los embutidos elaborados con este animal como el jamón, lomo, chorizo, patateras...

   Otros animales muy frecuente en la cocina extremeña han sido el cordero y el cabrito (muy típico en la Comarca de las Hurdes), aunque estos solían comerse en ocasiones muy concretas como en fiestas y no todo el mundo podía disfrutar de ellos.

   El pan acompañaba todas las comidas, era, además, el protagonista de platos como el gazpacho, las migas o las sopas. A este se añade el consumo de dulces caseros como rosquillas, perrunillas, coquillos, chicharrones y tortas de la Luz. Todos ellos eran elaborados para ocasiones especiales y, dependiendo de la época, se elaboraban con manteca o aceite de oliva, es decir, en Semana Santa los dulces que se consumían no se elaboraban con manteca, sino con aceite de oliva, al contrario que los que se hacían en septiembre (fiestas).

   Por otro lado, el alto consumo de garbanzos es explicable teniendo presente que el cocido, denominado habitualmente como «los garbanzos», era el plato de diario más representativo y más asequible, sobre todo, para la clase obrera y campesinos, ya que el cocido admite todo lo que se le quiera o pueda echar: tocino fresco y añejo, hueso de jamón, hueso de «cotubillo», chorizo, bofera, gallina, carne de jarrete de ternera...

   Entre los condimentos como los ajos, el perejil o el laurel, el ajo es un componente básico en platos como el gazpacho, las sopas de ajos, las migas o los embutidos de la matanza. El perejil y el laurel se suelen utilizar para la mayoría de los guisos.

   También existe un gran consumo de leche y sus derivados, además de los huevos, mucho más que en el resto de España, sobre todo, en las zonas rurales donde se solían tener a los animales en el corral o traseras de la casa.

   Durante la estación estival, los extremeños suelen consumir las distintas clases de gazpachos típicas de la región (poleo, tomate...), mientras que es durante la época más fría del año cuando se consume fundamentalmente el ya famoso «cocido extremeño».

   No obstante, existen momentos puntuales como ferias, Navidad, Semana Santa, Candelas... donde se consume el frite, coles con buche, pollo y dulces caseros.

 

8. BIBLIOGRAFÍA

VILLALÓN, T. y PLASENCIA, P.: Cocina Extremeña. Ed. Everest, S.A. León. 1995

CENTENO, J.M. y ZARZA, F.: Cocina regional. Ed. Cantábrica, S.A. Bilbao. 1979

JOVE VILLEGAS, M.L. y PÉREZ MUÑOZ, I.: Tradiciones de Extremadura. Consejería de 1999 Educación y Juventud de la Junta de Extremadura. Mérida.

 

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