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LA COFRADÍA DE
ÁNIMAS DE CASAR CÁCERES, UNA TRADICIÓN VIVA
UNIVERSIDAD POPULAR «HELÉNIDES DE SALAMINA»
Casar de Cáceres
ORÍGENES
Desde la aparición del hombre el culto a los
muertos arraigó profundamente en las diferentes civilizaciones,
apareciendo en las religiones y sociedades tribales, y evolucionando hasta
la actualidad en celebraciones religiosas y paganas. Con el nacimiento del
cristianismo se sacralizan muchas prácticas mortuorias primitivas,
aparecen conceptos como infierno, paraíso o vida eterna; el
hombre sólo puede alcanzar tales estados purgando sus faltas. Así nace
la idea del Purgatorio y el culto a las Ánimas Benditas del Purgatorio.
La
Cofradía de Ánimas del Casar de Cáceres, institución secular, es la
expresión de la necesidad de purificación del alma en la tierra. Según
fuentes eclesiásticas, la Cofradía data de 1610, aunque a raíz de
recientes investigaciones se ha encontrado un testamento fechado en 1500
en Casar de Cáceres por el cual se legan bienes pecuniarios para misas de
la Cofradía de Ánimas del Purgatorio. Lo cierto es que el primer Libro
de Cuentas de la Cofradía es de 6 de septiembre de 1610, sin excluir que
antes existiese un funcionamiento desinstitucional. La última de las
Ordenanzas se reformó en 1878 y hasta nuestros días no ha sufrido
ostensibles modificaciones.
LA
COFRADÍA Y SUS ACTOS
La Cofradía está constituida por los mayordomos
y los diputados, si bien todos los vecinos son candidatos a conformarla
por mandatos anuales. No estamos ante una cofradía ordinaria, puesto que
no hay cofrades, cualquier vecino puede ser mayordomo y solamente dispone
de un Libro de Actas.
La
componen dos mayordomos y ocho diputados. La mayordomía se reserva a
matrimonios de cierta edad o que previamente han sido diputados; éstos
deberán ser cuatro matrimonios jóvenes. Las condiciones exigidas a los
miembros de la Cofradía de Ánimas son pocas y sencillas, basta con estar
casado y residir en la localidad. Al término del mandato se eligen los próximos
mayordomos y diputados de esta forma: cada pareja de diputados aporta el
nombre de tres matrimonios adecuados para el cargo y entre ellos se elige
mediante sorteo los cuatro matrimonios. Para la mayordomía se sigue un
proceso similar en el que tan sólo participan los mayordomos salientes y
el cura. La elección se hace el Domingo de Ánimas (último domingo de
noviembre, antes del Adviento) celebrándose una Misa de Sufragio en la
que se publican los nombres de la Cofradía entrante.
A
principios del mes de diciembre, generalmente día de la Inmaculada, los
nuevos mayordomos y diputados reciben los haberes de la Cofradía: la
vara, el estandarte, el cuadro de obligaciones, dos cestas de castaño,
cuatro faroles, una mesa y tres bancas de pino, un mantel, el Libro de la
Cofradía y una simbólica cantidad de dinero —en torno a las 2.000 o
5.000 ptas.— que es el capital líquido con el que se comienza la anual
andadura, pues todo el dinero recaudado se invierte en obras sociales y
eclesiásticas, principalmente destinadas al Cementerio.
Los
actos que en el año celebra la Cofradía son éstos: La Ronda de Reyes,
Misas de Difuntos, Reparto de la Bolla y La Mesa del Ramo. Todos ellos se
han mantenido a lo largo de los siglos como obligaciones ineludibles,
aunque algunos han modificado su esencia por razones propias del devenir
sociales. Desde luego, guardan para los casareños en general, y los
integrantes de la Cofradía en particular, un hondo significado.
LA
RONDA DE REYES
Es posiblemente el acto más significativo de la
Cofradía. Durante los primeros seis días del año el mayordomo y los
diputados, acompañados de sus familiares varones, al anochecer, recorren
las calles rezando y cantando por las Ánimas Benditas. El séquito ofrece
una imponente imagen de respeto y cierto temor: todos visten la capa de paño
negro y se alumbran con la tenue luz de dos faroles que portan los
diputados. A ellos les precede el tañido de la esquila que anuncia su
llegada.
Deteniéndose ante todas las casas repiten el
mismo saludo: Animas Benditas, ¿se canta o se reza?, y ante la
petición de los moradores, el mayordomo y diputados rezan Padrenuestro y
Ave María o entonan una de las tradicionales Coplas de Ánimas,
recibiendo al final una limosna. En los hogares familiares del mayordomo y
los diputados se abren las puertas a las Ánimas para ofrecer un
refresco. La Ronda de Ánimas termina la noche de Reyes en la casa del
mayordomo con un convite.
Esta
singular costumbre se ha mantenido siempre con escasas modificaciones, a
excepción de algunos años a principios del S. XX, en los que se
prohibieron los Cantos de Ánimas.
EL
REPARTO DE LA BOLLA
Este
quehacer piadoso se lleva a cabo el día antes del Domingo de Animas
(primer domingo de mayo). En los años 40 esta curiosa práctica
congregaba a los niños en el arandel de la iglesia; allí las
diputadas, vestidas de riguroso luto, repartían entre los pequeños la
Bolla de Ánimas, un panecillo con granos de anís. Con ello se pretendía
paliar las necesidades propias en una época de carestía. Actualmente se
sigue repartiendo la Bolla entre los niños y mayores
por las diputadas tras la bendición de las
mismas por el párroco. No obstante, ha perdido su carácter primigenio,
pero aún las personas mayores que las reciben no pueden evitar, al decir es
la Bolla de Ánimas, unos momentos de emotividad y recuerdo.
MISAS
DE DIFUNTOS
Dentro
de las celebraciones anuales hay que mencionar las dos Misas por el
Sufragio que se hacen el primer domingo de mayo y el último de noviembre
a favor de los difuntos; en ellas la Cofradía preside el acto con
estandarte, vara y faroles. Las diputadas hacen la ofrenda de pan y cera,
mientras que al término de la ceremonia se realiza una procesión por el
interior de la iglesia. Igualmente durante todo el año se ofician, a
expensas de la Cofradía, dos misas cada mes por los difuntos.
LA
MESA DEL RAMO
El
primer domingo de septiembre, en la puerta de la casa del mayordomo, se
celebra la Mesa de Ofrendas o Mesa del Ramo. Es la culminación de toda la
labor llevada por la Cofradía y la manifestación más celebrada por los
casareños. Con varias semanas de antelación en la casa de los mayordomos
se preparan las viandas que llenan la Mesa del Ramo. Aún hoy se cocinan
guisos caseros de tencas, escabeche, ...y dulces de pueblo, como
rosquillas de alfajor y tortas borrachas. Todo ello se acompaña con
buenos licores, vinos y aguardientes. Además de todas las viandas
dispuestas en casa de los mayordomos, los propios vecinos hacen ofrendas a
la Mesa.
A
la mesa de madera y las tres bancas dispuestas en torno suya, acompañan
cuatro marcos de encina en las esquinas de las cuales cuelgan chorizos,
jamones, buches y un largo etcétera. Así mismo, en jaulas se exponen a
la venta animales como gallinas, conejos, patos y tórtolas.
Antes
del comienzo de la misa del domingo, el cura bendice las viandas y se
inicia la venta de ofrendas; antaño se hacían en subasta, pero esta
costumbre ha desaparecido totalmente. Todo el dinero recaudado pasa a las
arcas de la Cofradía para ser destinado a necesidades parroquiales,
principalmente del Cementerio y ermita de los Santos Mártires.
Por
supuesto, además de la Mesa del Ramo, se celebran multitudinarios
festejos en las Fiestas del Ramo, como verbenas, capeas y toros.
CONCLUSIONES
Es
evidente que la Mesa del Ramo tiene rasgos definidos y relacionados con
cultos primitivos, incluso la fecha de celebración de la fiesta coincide
con el final de las tareas campesinas, hecho que supone una cierta
estabilidad económica para los trabajadores agrícolas. Es una forma de
agradecer a la tierra los productos obtenidos.
Pero
como toda celebración ha sufrido una transformación palpable en la
importancia que ocupa dentro de las Fiestas del Ramo. Hace años la Mesa
era el eje sobre el que giraban las celebraciones festivas, ahora es un
acto más dentro de ellas que aúna el carácter religioso con el carácter
pagano de una fiesta similar a la que se celebra en muchos pueblos españoles.
La singularidad de ésta reside en hacer una Mesa de Ofrendas sin que tras
ella haya una deidad, es una mesa de Ofrendas por las Ánimas Benditas.
Esta peculiaridad justifica sobradamente que la Mesa del Ramo de la Cofradía
de Ánimas del Purgatorio de Casar de Cáceres ocupe el
escalafón que se merece.
BIBLIOGRAFÍA
AA.VV. Ánimas del Purgatorio de Casar de Cáceres,
Taller de Etnología de la Universidad Popular «Helénides de
Salamina», Casar de Cáceres, 1996.
AA.VV. Casar de Cáceres, Cicón Editores,
Cáceres, 1999.
T. Martín Gil, «La Cofradía de Ánimas de
Casar, contribución al estudio de nuestro folclore religioso», Revista
de Estudios Extremeños, tomo IV, Época 1, n.º 2, págs. 2-16,
Badajoz, 1948.
— Motivos Extremeños, págs. 91-94,
Talleres Profesionales del Sagrado Corazón de Jesús, Madrid, 1968.
Archivo Parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción
de Casar de Cáceres. Taller de Etnología de la Universidad Popular «Helénides
de Salamina» de Casar de Cáceres, septiembre de 2000.
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