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SALUDO
DEL DIRECTOR
Cerramos un año más en la larga vida de nuestra revista ALCÁNTARA
uniendo en un solo tomo los dos números correspondientes al tercer y
cuarto trimestre de 2001. Lo hacemos desde una estructura modificada por
la nueva dirección de la Diputación Provincial, impulsada por su máximo
responsable, Antonio Caperote, en diferentes instancias que han
llegado hasta la Institución Cultural El Brocense, con la idea de
dinamizar todas sus actividades,
la
editorial también, desde unas perspectivas nuevas que encaren
decididamente
el
siglo XXI.
«Los
hombres pasan, las instituciones quedan»
Nuestro recordado director Romano García ponía en marcha
la tercera etapa de ALCÁNTARA en 1984, con vocación investigadora y
abierta a la creación. Seguíamos la senda de la problemática provincial
y regional abiertos a la publicación de trabajos que analizaran historia,
arte, geografía, lengua, antropología, arqueología, etc.
Once brillantes años los del matrimonio Romano/ALCÁNTARA, bien
flanqueados por el eficaz Consejo de Redacción que trabajó con él.
El último número de la revista correspondiente a 1995 lo dirige Marcelino
Cardalliaguet que nombra un nuevo Consejo de Redacción, más numeroso
que el anterior, iniciándose en las tareas de secretario, Cipriano
Palomino Iglesias, que afortunadamente nos sigue acompañando en esa
responsabilidad y que es el verdadero y eficaz «guardián» de nuestra
publicación.
Con este equipo se alcanza el número 39 (50 Aniversario de ALCÁNTARA)
en su tercera época, celebrado con un precioso tomo, especial en sus
contenidos, encuadernación y destacado diseño, como correspondía a una
celebración así.
Seis años después, en el cuarto trimestre de 2001, vuelven a
cambiar las personas pero la revista sigue adelante ofreciendo a sus
lectores la oportunidad de acercarse a los mejores trabajos de
investigadores, estudiosos y creadores que eligen esta tierra como
inspiración o desafío a sus deseos de mayor conocimiento.
El
futuro inmediato
Tras haber hablado con suscriptores y colaboradores, los más
fieles seguidores de ALCÁNTARA, nos proponemos de inmediato,
interpretando sus deseos, recuperar la imagen tradicional en formato y
diseño de la revista. Editaremos, de nuevo, el tomo correspondiente a los
números 13 y 14, agotados e insistentemente demandados, para que puedan
completar la colección todos aquellos a quienes falte.
Seguiremos con la frecuencia de publicación trimestral y
procuraremos cumplir puntualmente con las fechas señaladas para el
lanzamiento de cada número. Pretendemos que la revista sea más abierta y
más plural, si ello fuera posible y humildemente pedimos a todos los que
la aman, que nos ayuden a difundirla y a mejorarla con las aportaciones
que nos quieran ofrecer.
En el próximo número seguirán algunos de los miembros del actual
Consejo de Redacción y faltarán otros que han decidido dejarlo. A estos
últimos, desde aquí, les hacemos llegar el público reconocimiento de la
Institución Cultural El Brocense por la dedicación desinteresada que
prestaron a la revista en los últimos años.
A pesar de haber ejercido profesionalmente el periodismo, en prensa
y radio, durante treinta y cinco años, creo que hoy alcanzo una meta
trascendental para cualquier extremeño que haya hecho de la comunicación,
su vida: dirigir la revista ALCÁNTARA, que tuvo como principales
fundadores a dos poetas muy queridos: mi maestro en las Escuelas Normales,
José Canal Rosado, de quien heredé el gusto por el uso de la
pajarita, y a Jesús Delgado Valhondo, recitaré siempre su «misa
de pontifical», amigo durante largos años en los que me enriquecí con
su conversación y sabiduría.
Me gustaría haberles trasmitido en este primer saludo, la
felicidad que siento desde la responsabilidad y el compromiso asumido, en
el que sólo me planteo un objetivo: servir a los lectores con un trabajo
bien hecho, donde no tengan lugar los sectarismos trasnochados, la abulia,
la dejadez o el servilismo.
Pepe
Higuero
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